EL MAGACÍN DE SM
PARA LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO
INICIATIVAS
La mediación no es solo para chicas
En el instituto de Riba-roja (Valencia) donde aproximadamente la mitad de alumnos eran chicos y la otra mitad chicas, se decidió crear un equipo estudiantil de mediación. Se publicitó la idea y se convocó una primera reunión, a la que asistieron 43 personas, todas ellas eran chicas. Con la idea de resolver el desequilibrio, se decidió incluir en el Plan de Acción Tutorial unas actividades basadas en técnicas de participación activa, cooperación y comunicación persuasiva.
Los objetivos de las actividades eran: resolver de forma constructiva los conflictos; incorporar a chicos al equipo de mediación; utilizar el diálogo y la empatía como alternativa a las conductas agresivas; practicar la participación democrática con base en sentimientos y deseos; disponer de conocimientos y actitudes que permitan a ambos sexos establecer nuevos marcos de relación alejados de la violencia; y favorecer la toma de conciencia de que las injusticias no se dan solo con las mujeres.
Las actividades que se realizaron fueron: reparto de tarjetas sobre los roles clásicos de chicos y chicas y debate posterior; debate a partir de frases provocativas relacionadas con la igualdad de oportunidades; análisis de los sentimientos y valores que suscitan determinados anuncios; juego para descubrir el sexo y la época del autor de frases históricas y debate posterior; análisis de textos que reflejan situaciones de injusticia para las mujeres; análisis de viñetas sobre situaciones de desigualdad y debate; análisis de texto de una historia de hermanos mellizos de distinto sexo; análisis de texto de una canción que trata la transexualidad.
Tras estas actividades se realizó una tarea de síntesis, el dilema moral que plantea la historia de un chico que adora el trabajo con niños y niñas y posee experiencia, es contratado en una escuela y más tarde despedido por su condición masculina. El alumnado debía reflexionar sobre una posible denuncia por discriminación, observar la corrección moral de los puntos de vista, tomar posición y argumentar en un debate.
Tras la realización de todas las actividades, se volvió a convocar una reunión para formar el equipo de mediación y los asistentes fueron 30 chicas y 32 chicos. Los profesores Carlos Caurín y María Isabel Viana, que participaron en el proyecto, afirman que «la educación escolar debe contribuir a que el alumnado y el profesorado sean capaces de identificar situaciones en que se produce este tipo de desigualdad, analizar sus causas y actuar en consecuencia». Y recuerdan la efectividad de la intervención de la escuela: «cuando se educa desde una competencia adecuada y se tienen en cuenta los aspectos relacionados con actitudes y valores, es más fácil cambiar esas actitudes».
Referencias bibliográficas
Aula de Innovación Educativa, núm. 216, pp. 60-63, noviembre 2012