EL MAGACÍN DE SM

PARA LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO

ACTIVIDADES

Objetivo: trabajar conflictos en el aula

Veamos, a continuación, algunas técnicas, estrategias y dinámicas que nos permiten trabajar el conflicto en el aula:

EN PRÁCTICA

27 formas de trabajar con los conflictos en el aula

1. La pecera. Se usa como técnica de puesta en común. Los portavoces de cada grupo expresan sus opiniones en un pequeño círculo central. Situados alrededor, el resto escuchan en silencio y, si tienen algo que añadir, lo hacen a través de una nota que pasan a su portavoz. 
2. Debate con micro mágico. Se plantea un tema conflictivo y se señala un punto del aula como «estoy totalmente de acuerdo» y el opuesto como «no estoy de acuerdo en absoluto», unidos por una línea imaginaria que expresa grados de acuerdo. Se sitúan en la línea y se les pide que justifiquen su posición. Nadie puede intervenir si no ha recibido el micro (un bolígrafo) y resumido la intervención anterior. Pueden cambiar de lugar si modifican su opinión.
3. Ordenarse en fila. Se colocan en fila por orden alfabético de sus nombres. Los dicen del primero al último y luego del último al primero. Según su número y el conocimiento entre ellos, repiten hasta que se aprendan los nombres. En la siguiente clase el criterio es la fecha de nacimiento. Después, dicen nombre, edad y fecha de nacimiento.
4. Ministerio de Asuntos Peliagudos. Se lee una noticia disparatada sobre normas que igualan a los ciudadanos en aspectos en los que no es lógica o posible la igualdad. Se les pregunta qué piensan de estas normas, analizan pros y contras para diferenciar las propuestas 1 y 2, absurdas, de la número 3, que aboga por un derecho fundamental. Se guía la reflexión para que lleguen a la conclusión de que no es justo tratar a todo el mundo igual, pero las normas sí deben generalizar sobre los derechos fundamentales.
5. Necesidad de normas. Se lee un texto sobre la necesidad de regular la convivencia y un listado de normas y consecuencias de su incumplimiento. Tras la lectura conjunta, se valora por grupos la conveniencia de la propuesta y se solicitan, de forma razonada, modificaciones.
6. Diario de clase. Cuando los conflictos del aula ya han comenzado a surgir, se plantea registrarlos en un diario que lleva el profesor a clase. Cada semana, un alumno o alumna se ocupa de anotar su nombre y apellido, la fecha y lo que va sucediendo cada día. Al final de la semana entrega el diario al profesor, que lo lee en la primera clase de la semana siguiente. Deben elegir dos aspectos: las relaciones entre las personas y el ambiente de trabajo, y justificar por qué les parecen positivos o negativos.

7. Carta sin destinatario. Dirigen una carta a la persona que más les incomoda del grupo sin revelar su nombre. Le escriben por qué no les gusta, qué les ha hecho, cómo se sienten… En un sobre, escriben su propio nombre, lo cierran y entregan al profesor. Después de trabajar el conflicto aproximadamente un mes, se devuelven los sobres para que cada uno lea su carta y piense cómo está la relación sobre la que escribieron. Rompen las cartas, pero guardan el sobre, en el que anotan una palabra (escalado, enquistado, mejorado o solucionado) y la explican. Luego se leen respetando el anonimato de las personas sobre las que se habla.

8. Cosillas y música. En la primera fase, se sitúan de pie en un espacio central y cada persona busca a otra con quien comparta alguna afinidad: música, comida favorita… Cuando la encuentran, conversan durante dos minutos sobre el tema. Se repite dos veces. Después, en círculo, pueden comentar los criterios que han seguido. Cada persona piensa en alguien del grupo con quien se haya sentido mal, le haya producido rechazo o haya conectado menos. Se les hacen preguntas sobre esa persona (¿Por qué te gusta menos? ¿Crees que la conoces suficientemente? ¿La ayudarías si tuviera un problema?, etc.) con la instrucción de que no las respondan en voz alta. En la segunda fase, se anuncia que van a escuchar una música emotiva y oirán instrucciones que deben seguir: se les dice que recuerden un momento, malo o bueno, que hayan vivido con emoción, que lo evoquen y terminen la canción concentrados en ese momento. A mitad de la canción, se les pide que piensen en la persona que eligieron en la primera fase y que valoren si la ven del mismo modo. 

9. Presento mi tesoro. Llevan a clase un «tesoro» (objeto, foto, música o libro) y cada uno habla sobre el mismo con un guion previo. Después, el resto le hacen preguntas que habrán ido anotando. Las exposiciones se hacen por orden alfabético, tres o cuatro por día.
10. Nos agrupamos. Se colocan en circulo dándose la espalda (salvo unos pocos observadores). Cierran los ojos y se les coloca un gomet en la frente (a unos, rojo, a otros azul y a otros amarillo). A un miembro del grupo no se le pone gomet. Sin hablar, se giran hacia el interior del círculo, se miran y se agrupan, sin aclarar el criterio (normalmente el color del gomet). Cuando terminan, los observadores comentan lo sucedido y los participantes explican su punto de vista. 
11. Lazarillo.Se ponen obstáculos por el suelo (mesas desordenadas, sillas, mochilas…) y se forman parejas que se colocan en una pared del aula. Un miembro cierra los ojos (como si fuera ciego) y el otro es su lazarillo, le va dando instrucciones orales para que llegue hasta la pared opuesta. Se repite la actividad cambiando los papeles. En una segunda fase, el lazarillo llevará al ciego agarrado del brazo. 
12. Las flechas. Se les muestran dos flechas que se señalan mutuamente y dos que señalan hacia afuera, y se les pide que manifiesten cuáles reflejan mejor un conflicto y por qué. Se lee un texto sobre conflictos y se anotan en la pizarra, a modo de lluvia de ideas, ejemplos de situaciones conflictivas. Se les pide que piensen en cuáles se confunde el conflicto con la respuesta que se le da. Se analiza un conflicto aplicando un cuadro-modelo de análisis.
13. Estilos diversos. Forman un círculo y se les pide que quienes sean nombrados intercambien el puesto que ocupan. Sin embargo, existe entre esas dos personas un pasillo imaginario que mide lo mismo que sus hombros. Han de conseguir su objetivo sin hablar; la comunicación será solo gestual. Se pide lo mismo a varias parejas. Se repite la actividad con el profesor en medio del pasillo imaginario para impedir el paso (no se deja manejar, solo se retira si se le pide amablemente). Se comenta lo observado. A continuación se lee un poema de Gandhi sobre la sonrisa y se les pide que sonrían a una persona con la que no tengan amistad y luego valoren los efectos. Para terminar, interpretan un dibujo en el que se percibe el valor de la colaboración.
14. Compañeros aislados. Individualmente y luego por grupos, anotan las características de un compañero aislado. Se forma la pecera y los portavoces exponen el perfil de compañero aislado. Si discrepan, discuten. Los demás escuchan en silencio y, si tienen algo que añadir, lo hacen a través de una nota que pasan a su portavoz. Se guían las conclusiones hacia la idea de que rechazamos a las personas diferentes porque las vemos como una amenaza. Después de leer una lista de expresiones para aproximarse a un compañero aislado, se pide que, en grupo, las adapten a su nivel de lenguaje. 
15. La rueda de la escucha. El profesor fotocopia una lista de obstáculos para la comunicación y recorta cada frase. Divide la clase en dos grupos, uno permanece en el aula y retira las mesas hacia las paredes mientras piensa en un conflicto reciente. El profesor sale con la otra mitad al pasillo, reparte una tira a cada alumno y explica cómo tienen que interpretar el papel que se les ha encomendado. De vuelta en el aula, forman dos círculos concéntricos; en el interior se colocan quienes van a contar el conflicto y en el exterior quienes van a escucharlo. Quedan formando parejas cara a cara. Cada vez que suena una palmada, las personas del exterior corren un puesto en el sentido de las agujas del reloj, hasta que todos han sido escuchados. Al terminar, se recogen las experiencias de los escuchados y se lee la lista con los obstáculos.
16. Problemas por parejas. Alejadas las parejas entre sí para que no se molesten, una persona cuenta un problema a la otra, quien le hará una escucha activa con la ayuda de una guía de preguntas. El profesor ayuda a las parejas que se desvían o atascan. Se repite la actividad cambiando los papeles. Posteriormente se comenta la experiencia. 
17. Trasplante de corazón. Se les informa sobre el parafraseo y la escucha activa. Se forman grupos o parejas que escriben argumentos a favor de que un paciente reciba un corazón. Se discute en la pecera con la condición de que todo participante debe parafrasear y reflejar las ideas y sentimientos de quien ha hablado anteriormente. Los observadores toman notas. El juego se interrumpe a los quince minutos. Para evaluar la actividad, hablan los observadores y los participantes.
18. Dilema moral. Se proponen frases inacabadas del tipo «si encuentro dinero en un taxi…» o «si veo a un amigo robando…» para poner al alumnado en situaciones en las que se produce un choque cognitivo y de valores. Ante ellas, se debe elegir qué se haría. Hay que dejar que discutan libremente, aunque, al final, podemos aportar nuestra visión.

19. Entrevista. Se presenta una breve información sobre la entrevista como género periodístico y se pasa a realizar entrevistas por parejas para ampliar el conocimiento entre compañeros y fomentar las relaciones positivas. 

20. Relajación. Se les hace entender que controlar las emociones nos hace libres de nuestros impulsos. Una de las formas de trabajar las emociones es enseñarles a relajarse. Una técnica sencilla es la de respiración, tensión-distensión e imaginación: cierran los ojos con la espalda ajustada a la silla, respiran y sueltan los brazos a lo largo del cuerpo, escuchan su propia respiración hasta que consiguen introducir el aire en el pecho y en el abdomen, tocan las zonas para comprobar la respiración. Hacen un recorrido dirigido (manos-brazos, cuello, espalda, piernas-pies) tensando y soltando tres veces la parte que se nombra. Cuando están suficientemente concentrados, se les pide que imaginen una situación (p. ej., son muñecos de nieve que se derriten). 

21. Enigmas. Se hace una lectura comprensiva de un enigma, se memoriza la situación que plantea, por grupos, los alumnos imaginan posibles soluciones. Ganará el grupo que antes consiga acertarlo y lo haya hecho sin reñir y sin gritar. 

22. La asertividad. A partir de distintas situaciones, se les pide que, en grupos de tres, cada miembro defienda una de las tres respuestas posibles, sus pros y contras. Para acabar, se hace una votación sobre qué haría cada uno si se encontrara en semejante situación.

23. ¿Cómo lo ves tú? Se les plantea una batería de preguntas para responder individualmente (algunas que reflejen situaciones conflictivas). Forman grupos, comparan las respuestas y comentan la más divergente.

24. Iguales o diferentes? Ayudadas por dos círculos con un espacio de intersección, se forman parejas que hablan de las cosas que les unen y las que les separan. Las anotan y al final se les pide que valoren qué cosas son importantes y cuáles lo son menos o no lo son en absoluto. 

25. Tabú de sentimientos y emociones. Se juega al tabú con fichas en las que aparece un sentimiento o emoción, su definición y uno o varios sinónimos. Se da una ficha a un alumno, que deberá explicar la palabra sin nombrarla, ayudándose de la definición si lo necesita, y de los sinónimos solo como último recurso. Los demás deberán identificar la palabra.
26. En primera persona. Se les expone la situación de un profesor que llega con los exámenes corregidos y comunica que solo hay tres aprobados; se hace una lluvia de ideas con las respuestas que darían; se analizan las más frecuentes y esperables a través de las preguntas ¿cómo os sentís vosotros?, ¿cómo se va a sentir el profesor?, ¿creéis que así vais a conseguir algo positivo?, ¿es justo?; se lee y explica un texto sobre los mensajes-yo (asertivos y respetuosos); se les dan diez minutos para que hagan propuestas por parejas y se ponen en común.
27. Yo no me callo. Se plantea una situación de maltrato leve pero frecuente, ante la que deben explicar cómo actuarían barajando distintas posibilidades: pasar, meterse con el agresor, hablar, proponer una mediación… Se puede usar la técnica del micro mágico o la del dilema.

Referencias bibliográficas

Adaptadas de Pérez Casajús, L. (2009). Mediación y resolución de conflictos. Gobierno de Navarra.